SOBRE EL AUTOR

Otli Campos Arquitecto, Coordinador de Proyecto Ejecutivo Técnico

Vivir en las ciudades ha permitido a los seres humanos el acceso a una serie de comodidades impensables hasta no hace mucho tiempo. Si reflexionamos un poco sobre el periodo histórico en el que la posibilidad de contar con energía eléctrica era escasa, y nos cuestionamos acerca de cómo era vivir sin soluciones tecnológicas que ahora aseguran nuestro confort nos daremos cuenta de que ha cambiado mucho la forma en la que nuestras edificaciones interactúan con el ambiente.  

Por ejemplo ¿Qué estrategias se seguían antes de tener aire acondicionado?, ¿Utilizar la sombra de los árboles era suficiente para conseguir un espacio cómodamente habitable? 
 
Para entender el comportamiento de los edificios y para encontrar una solución más amigable con el medio ambiente, es muy útil pensar desde la escasez para situarnos en una condición imaginaria en la que solo tengamos las soluciones más básicas que la naturaleza proporciona. Sólo así reduciremos la dependencia a la implementación de soluciones altamente tecnológicas que no son necesarias, o no son la única solución viable.  

Soluciones basadas en la naturaleza

La observación y comprensión del medio en el que vivimos es un punto muy importante para la producción y adaptación del entorno, por lo que uno de los principios más relevantes a nivel mundial respecto a cómo mitigar los impactos humanos son las denominadas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN), el término fue presentado por iniciativa de UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) y el Banco Mundial a finales de la década de 2000 en la unión europea y poco a poco ha ido tomando importancia en todo el mundo y no solo hablando de construcción si no de todas las actividades que puede afectar al medio ambiente.  

Uno de los de los objetivos de las SBN es "Resaltar que los ecosistemas tienen ya ciclos de autorregulación que les permiten ser robustos y proporcionar protección y sustento a los seres vivos que contienen, sin necesidad alguna de la intervención humana ni una alteración de cualquiera de sus funciones, sino que tienen la capacidad de subsistir naturalmente” como lo menciona la autora Liliana Ángeles Rodríguez. 

En la actualidad en lo primero que pensamos al diseñar un edificio es en la forma o en el programa arquitectónico que debemos de cumplir. El factor económico es determinante, como es el caso de proyectar un edificio con la mayor área habitable para venta o renta. El diseño puede también estar motivado con fines políticos para dotar a la población de un equipamiento que aporte a la comunidad. 

Sin embargo, antes de diseñar, muy pocas veces nos ponemos a pensar en ¿qué pasa si colocamos un edificio en ese lugar?, ¿qué condiciones tiene ese lugar en las diferentes estaciones?, ¿qué soluciones ambientales la naturaleza ya está proponiéndonos para el sitio? ¿10 años atrás cómo se comportó el clima?, ¿qué materiales tenemos a la mano?, ¿qué tan caro puede ser llevar un material ajeno al lugar?, ¿cómo se va a comportar el material en las condiciones climáticas? ¿Qué tipo de vegetación tenemos en el lugar? 

Lo que se propone a través del diagrama de “Etapas de aplicación de la tecnología" es seguir una lógica de reducción, evitando pensar de manera inicial en una “mecanización total" y sólo implementando la mecanización parcial cuando sea absolutamente necesario. Nos damos cuenta de que los recursos naturales y materiales locales son lo que tienen mayor presencia en la naturaleza y por lo tanto si hacemos un buen manejo de ellos vamos a tener un grado de eficiencia mayor, transformaremos menos la materia y lograremos un mejor control del ambiente interior. Bajo la premisa de que en algunos casos las condiciones climáticas son extremas, y se requerirán de manera inevitable en algún punto aplicaciones tecnológicas, Podemos entonces pensar en cómo minimizar su uso e impacto.

El reconocimiento de los recursos naturales del lugar nos aporta mucha información para el desarrollo del proyecto, analizando esto podemos identificar, vientos dominantes, mayor o menor radiación solar y la vegetación que nos puede proteger del sol o de los vientos. Así mismo, la identificación de los materiales de la región permitirá reducir el impacto de extracción, transformación o de transporte hacia el sitio de construcción. Adicionalmente, la metodología de diseño bioclimático aporta también a las soluciones basadas en la naturaleza. 

¿Qué es el diseño bioclimático?

Según la UMA (Universidad del medio Ambiente) El diseño bioclimático es la piedra angular para la eficiencia energética y es un pilar importante para el desarrollo y que en sus propias palabras “Partiendo de las condiciones particulares de cada sitio, permite proponer soluciones desde un enfoque integral. Concilia la búsqueda de la belleza, con el confort de las personas que habitan los espacios, los impactos que esas medidas tienen en el medio ambiente y la economía de quienes construyen y operan los inmuebles”. Por lo tanto, el diseño bioclimático es resultado de aplicar una adecuada lógica de intervención en cada fase de diseño de las edificaciones sobre los siguientes puntos para el análisis de sitio:  

  • El emplazamiento del conjunto y de la construcción
  • La orientación
  • El aprovechamiento de las sombras del entorno
  • La volumetría tentativa del edificio
  • La distribución y orientación de los espacios interiores
  • El uso y posición de los materiales
  • La proporción de ventanas y muros
  • Los elementos de protección solar
  • La renovación del aire
  • La iluminación natural, entre otros 

Ilustración realizada por Arq. Arath Santos

Si  analizamos correctamente el funcionamiento de la naturaleza podemos llegar a incorporar a los diseños arquitectónicos estrategias donde la naturaleza sea la encargada de mantener el equilibrio ambiental.  La incorporación de SBN no implica la desaparición de las ciudades para volver a vivir en entornos completamente inalterados y sin intervención humana, se deben analizar los ciclos naturales y adecuarlos a cada socio ecosistema un término desarrollado en el siglo XX que demostró que la ecología y la conservación de la biodiversidad no se da solo en áreas protegidas si no también en ecosistemas habitados por humanos. En una definición concreta lo entendemos como un sistema que incluye entre sus elementos componentes e interrelaciones aquellos propios de sistemas naturales y sociales constituyendo un todo integrado. Por lo tanto los seres humanos y la naturaleza están interconectados. Nuestras acciones individuales y como sociedad tienen repercusiones en los sistemas naturales que nos mantienen esto nos ayuda a entender que se puede lograr una integración de las Soluciones grises (creados por el hombre mediante la ingeniería) con las SBN para lograr una buena integración entre ambas.  

Conclusión

Cafeína Design a lo largo de su historia siempre está intentando tener estos análisis y entendimiento del espacio natural para el desarrollo de sus proyectos, y en algunos de ellos si tener SBN como, por ejemplo: Inundación tierra adentro, donde las soluciones grises son la generación de diques y represas para protección contra aluviones, mejoras en los sistemas de bombeo, red de tuberías y almacenamiento de aguas.  Y las SBN que se contemplaron fueron: manejo de vegetación ladera arriba, restauración forestal, restauración / creación / manejo de la vegetación ribereña y de humedales, vertederos hidráulicos vivos y diques de contención.  

Este tipo de soluciones son las que Cafeína está buscando encontrar para tener un equilibrio, respeto e integración con la naturaleza., mismo que implica pensar desde la reducción de las soluciones altamente tecnológicas pensando desde la escasez. 

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